Aprender a vivir, aprender a morir

Espacio para la  reflexión y la meditación :

Aprender a vivir y  aprender a morir

Es un espacio que invita  a la reflexión y a la meditación en grupo pequeño, sobre los aspectos cotidianos de nuestras vidas, de nuestras relaciones, de nuestras pérdidas y de la muerte.

Espacio que permite el compartir y la creación de un clima de cuidado, comprensión y aceptación a lo que va sucediendo momento a momento.

Programa 2019-2020:

  • Continuar con el estudio y reflexión del libro de Christine Longaker.
  • Trabajar con el dolor
  • Meditaciones con el dolor
  1. Abrirse al dolor
  2. Relajación profunda, llenar el cuerpo de silencio
  3. Investigar el dolor
  4. Investigar la conciencia que va más alla del cuerpo
  5. Permitir que toda fluya en libertad
  • Ejercicios basados  en las 16 actitudes por una vida con sentido relacionados con el dolor
  • Herramientas para una escucha activa
  • Dinamica de grupo para trabajar las prácticas y ejercicios
  • Videos relacionados con temas de dolor
  • Propuesta de invitar a una persona experta y/o ir  a un Dead café
  • A quién va dirigido : Aquellas personas que quieran reflexionar y meditar sobre nuestra existencia  y aprender a vivir y morir con conciencia
  • HORARIO: Jueves: 12:30-13:30h. Jueves 19-20h

“Cuando revisamos nuestra vida y los momentos significativos que ya han pasado, con una perspectiva de que nuestra vida se acerca a su fin, quizás nos preguntaremos: ¿De qué ha servido mi vida? Que cosas he conseguido, ¿qué sentido ha tenido?

Quizás recordaremos momentos de dolor y de alegría, de decisiones que no quisimos tomar, de lo preocupados que estábamos de conseguir cosas, éxitos sociales y casi nunca tuvimos tiempo para dedicarlo a nuestro propio conocimiento interior, ni para compartir con las personas que queríamos y apreciábamos. Comprender que toda mi vida fue lo que no debía haber sido, puede incrementar nuestro dolor y nuestro miedo al morir, y haciendo muy difícil el dejarnos ir.

Muchos de nosotros vamos aplazando la búsqueda de un sentido a nuestra vida. Quizás busquemos un sentido a nuestra vida pensando en que el sentido únicamente podríamos encontrarlo dedicando nuestra vida a tareas con una enorme entrega social o quizás al desarrollo de proyectos de gran resonancia en nuestro entorno. Podríamos pensar entonces que nuestra vida cotidiana que llevamos yendo a trabajar, llevando a nuestros hijos a la escuela, yendo al mercado a comprar la comida etc, poco o ningún sentido tiene.

Si creemos que vamos a vivir siempre, tanto nosotros como las personas que queremos, pondremos nuestra atención en los altibajos de la existencia cotidiana y dejaremos que agoten todo nuestro tiempo y energía. Si olvidamos que nuestra vida es finita y por lo tanto preciosa, no nos dedicaremos a ningún propósito que vaya más allá de a satisfacción de las necesidades inmediatas y de la gratificación personal. Al aferrarnos a las cosas inapropiadas, desperdiciaremos nuestro potencial y nos encaminaremos hacia la muerte con las manos vacías. Nos sentiremos engañados al darnos cuenta de que nos estamos muriendo, al comprender que nunca vivimos de verdad. Dejamos para más tarde el disfrutar de la vida, planificando un futuro, sólo para descubrir que súbitamente el futuro se extingue.” Christine Longaker

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Instagram